| Dignidad |
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| Escrito por José Luis Arranz Salas |
| Lunes, 01 de Diciembre de 2008 19:56 |
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Desgraciadamente nos estamos habituando a ser espectadores de noticias que nos cuentan historias de personas, como tú y como yo, que un día la vida les jugó una mala pasada y se ven obligados a vivir en la calle y comer en centros sociales, o montando guardia en los contenedores cercanos a supermercados y mercadillos semanales. De esos contenedores forzosos y de la dignidad de alimentarse de ellos os quiero hablar. La calle tiene su propia ley. Esto no es nada extraño, ya que donde hay varias personas conviviendo se crean unas mínimas normas de conductas, por eso cuando el semáforo está en rojo no pasamos. Hasta aquí todo normal. Lo que realmente me entristece es ver personas buscando comida en cubos de basura. Entiendo que el personal del supermercado o de los puestos del mercadillo no se van a poner a repartir ordenadamente lo que tiran, más que nada porque esa ley de la calle se vería truncada (¿a quién le das y a quién no? ¿si 3 quieren pollo y sólo tienes 1 que haces?). Aún así creo que es necesario dar un paso más por la dignidad de las personas. No se si deberían hacerlo los ayuntamientos, Cáritas (¡que trabajo más grande el de Cáritas con el prójimo!) o quien sea... pero creo que sería necesario crear un sistema, una forma, de entregar esos alimentos evitando el indiscutiblemente mal trago del cubo de basuras. En su día fueron instrumentos de dignidad la venta de pañuelos de papel o de periódicos en los semáforos. Se evitaba el pedir sin más convirtiéndolo en la venta de un producto. Cierto que no siempre funcionaba, la desesperación es muy mala, y la venta de pañuelos de papel a precio superior a los comercios tradicionales dificultaba y mucho la misión. Yo no tengo la respuesta, pero os invito queridos lectores a reflexionar sobre ellos. Igual entre todos se nos ocurre algo. ¿podrían unas simples cajas en la puerta del establecimiento ayudar? |







Si te ha hecho reflexíonar por mi parte misión cumplida. Y si, tienes razón, todos ponemos aportar nuestro granito de arena.
Saludos.