Redes Wi-Fi: El vecino acecha

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Cuando en algún curso, conferencia o charla divulgativa que he impartido sale el tema de las redes Wi-Fi los participantes suelen prestar especial atención. Hay un temor latente a que puedan estar usando la conexión inalámbrica de nuestro router sin autorización. Quiero hoy daros algunos consejos para que podáis estar al tanto de la seguridad de vuestra red.

Hace unos años podíamos tener un router sin antenas, y esto era signo de que no tenía conexión Wi-Fi y por tanto este artículo no te iba a ser de utilidad. Actualmente empiezan a aparecer routers inalámbricos en el mercado con las antenas ocultas, aunque la mayoría los llevan visibles. Así que, por si las moscas, mejor que sigas leyendo.

Zona Wi-Fi Vamos a empezar con una dosis de tranquilidad. Los routers inalámbricos que suelen instalar las compañías de telefonía tiene un alcance muy limitado. Así que nuestra preocupación básicamente es hacia nuestro vecino de arriba, de abajo o de al lado, quizás de alguién que pase por la calle debajo de nuestra ventana… ¡no más! En muchos casos si tenéis el router en el salón veréis como en el último dormitorio de la casa la señal lleva “flojita”… imaginaros al vecino.

“Entonces, ¿de qué debo preocuparme?”

Te explico:

1. Wi-Fi sin contraseña. Cada vez menos redes inalámbricas vienen sin protección, sin contraseña. Para comprobar si nuestra red está en esta situación sólo hay que hacer un barrido (buscar redes Wi-Fi) con cualquier ordenador o smartphone que disponga de conexión inalámbrica. Si nuestro router sale en la lista con un candado al lado tiene contraseña, en el caso contrario no. Si no la tienes yo te aconsejaría que se la pongas ya que en ese estado cualquier equipo cercano podrá muy posiblemente conectarse sin problemas.

2. Wi-Fi con contraseña de fábrica. Bueno, hemos ganado en seguridad ya que cualquier usuario cercano que quiera conectarse necesitará introducir esa contraseña. Aún así en la mayoría de los casos las contraseñas de fábrica no se crean al azar sino siguiendo un algoritmo, un cálculo matemático. Esto facilita el trabajo del operador cuando el cliente llama porque ha olvidado su contraseña, disponemos de un cierto grado de seguridad, aunque estan proliferando programas que tras el barrido de redes Wi-Fi nos dicen las contraseñas de redes de las que conocen el cálculo del que os hbalaba antes. En este caso os aconsejo que cambiéis la contraseña de fábrica por alguna propia y por tanto privada.

3. Wi-Fi con contraseña privada. Lo que os decía en el apartado 2. Os llegó vuestro router, accedísteis a la configuración y cambiaste la contraseña. Bien, vuestro nivel de seguridad os permite estar tranquilos con los programas que descubren las contraseñas, ya que no sabrán descubrir la vuestra.

Se me queda en el tintero hablar de filtro por MAC, de WAP, de WPS, de no se cuantos más niveles de seguridad o de programas “hombre de enmedio”. Como ya sabéis no suele ser mi intención hacer artículos técnicos sino divulgativos. Si tienes una contraseña puesta por ti mismo en tu router puedes estar bastante tranquilo.

“¡Qué bien! Nadie podrá usar mi Internet con mi contraseña propia”

Tampoco es eso. Todo sistema informático es susceptible de ser pirateado, igual que toda medida de seguridad en otros ámbitos. Una alarma o un sistema de cámaras persuade al ladrón pero no nos garantiza que estemos a salvo de los robos.

Si queréis os dejo un último consejo… observad la luz del router en la que pone WLAN, si no tenemos nosotros ningún equipo conectado al router y la luz parpadea constantemente (dije constantemente, no eventualmente) podrían estar usando nuestra red. La configuración de nuestros routers nos da una lista de equipos conectados.

“Todo esto está muy bien pero yo no voy a saber hacer lo que me dices”

Llama a un servicio informático de confianza y que te ayude.

“¿Por qué no me lo explicas tú?”

Por un lado porque cada marca/modelo de router lleva su propia configuración y este artículo se haría eterno. Por otro (el más importante) porque ya hay buenas páginas con tutoriales que lo explican. Así que un ratito con “San Google” y resuelto.

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